Juan José Gallego: “Le llamemos demonio, o le llamemos como queramos, hay casos que ahí están. Hay sufrimiento y yo ayudo con la fe”

Juan José Gallego va néixer el 1940 a Castrillo de los Polvazares (Lleó). Va estudiar Humanitats al seminari d’Astorga, quatre anys al seminari de Cardedeu i Filosofia i Teologia a l’Estudi General dels Dominics. Llicenciat en Teologia a Roma i doctorat des de l’any 1983 a la Universitat de Sant Tomàs, va ser conseller general de l’orde dels dominics durant onze anys i prior a Roma durant sis anys. En tres ocasions ha estat provincial, dues vegades a Espanya i una a Portugal. Ja a Barcelona, l’any 2007 Martínez Sistach el va nomenar exorcista de l’Arquebisbat de Barcelona i l’any 2016, el papa el va nomenar Missioner de la Misericòrdia. Ha publicat llibres i articles.

La periodista Teresa Porqueras li va dedicar el llibre “Cara a Cara con Satanás”, on parla de la seva vida i de la seva experiència com a exorcista. La portada té una imatge més aviat sensacionalista, amb una fotografia d’ell molt fosca i freda, on la seva mirada no és l’habitual, de pau i d’afecte. Té una actitud de permanent acollida, i no amb mi, que per vincles familiars em coneix des que vaig néixer, sinó amb tothom qui s’adreça a ell. Més enllà de la seva faceta més coneguda, Juan José Gallego destaca per la seva saviesa, profunda fe, senzillesa, humilitat i sentit evangèlic. Avui ens veiem amb calma… i amb una gravadora, ja que ha accedit a fer aquesta entrevista. Parlem sempre en castellà, i així transcric la conversa.

– Actualmente eres Misionero de la Misericordia, nombrado por el papa Francisco. ¿Cómo acogiste esta responsabilidad?

Primero, desconcertado. No sabía nada. Me sentí muy agradecido al Papa por la confianza, y también al cardenal Martínez Sistach, a quien tengo un gran aprecio. El nombramiento del Papa me llegó a través de la Nunciatura Apostólica de Madrid, pero creo que también Martínez Sistach tuvo algo que ver.

–¿Cuál es tu función, como Misionero de la Misericordia?

Te dan autorización para perdonar todos los pecados, pecados reservados que puedes perdonar por esa autorización del Papa. Y una vez acabó el período para el cual estábamos nombrados, el Papa dijo que seguía todo igual hasta una nueva disposición. Por lo tanto, sigo con esta misión.

–¿Cuál es el valor del perdón?

Yo te diría que es lo más grande que tenemos en el Cristianismo. El que no perdona, no es cristiano.

–Pero a veces no es fácil.

Es cierto. Por eso hay que decir que es una fuerza de Dios, y que el perdón nos ayuda. El perdonar es un don de Dios que nos hace bien. Y en el perdón, en este regalo de Dios, he descubierto también la presencia de María.

–¿De María?

Sí, últimamente pienso mucho. Puede parecer que no hace nada, y es ella la que te da la fuerza para salir de situaciones difíciles. Siento también que me ha ayudado en estos últimos años. Ahora mi ilusión es ir a Portugal, donde he vivido cuando fui provincial en Lisboa y Fátima, a darle gracias a la Virgen de Fátima.

–El 7 de marzo de 2007 el arzobispo Martínez Sistach te nombra exorcista de la Diócesis de Barcelona. Tu no tenías ninguna experiencia. ¿Qué sucedió?

Cuando vine de Valencia como prior al convento de Barcelona, fuimos a despedir al padre Feliciano Paredes, que era el exorcista y marchaba de la diócesis. El arzobispo entonces se dirigió a mí, y me dijo si me vería capaz de aceptar el cargo. Yo le dije, con mucha prudencia, que no sabía nada de esto, pero que me lo podía plantear… Más adelante así fue, y llegó el nombramiento oficial.

–Y en el momento que fue oficial…

…lo pasé muy mal. Tenía un miedo atroz. Cuando salí del obispado con el nombramiento, salí pensando: “¿Dónde me he metido? ¿Qué he hecho?” Yo había sido profesor en Valencia de materias parecidas a estas… pero esto era otra cosa. La verdad es que miraba para todas partes y en todas partes veía demonios… Lo pasé muy mal.

–¿Y qué cambió para que pudieras asumir esta responsabilidad?

Hice una reflexión: “Si el arzobispo me ha nombrado, es porque confía en mi, y yo confío en Dios”. Y a partir de ahí, me dije que iba a llevar a cabo este encargo como hago con los otros ministerios sacerdotales. Desde aquel momento, he sentido paz y serenidad, y no he vuelto a tener aquel miedo.

–En el libro “Cara a cara con Satanás” mantienes un actitud muy humilde. Vienes a decir que, exactamente, no sabes contra qué luchas, que solo quieres poder ayudar.

Claro. Es un espíritu. No es tangible. Por fe, tú sabes que existe, que el demonio tienta, que tentó a Jesucristo…

–Pero ¿qué es el demonio?

Pues no lo sé exactamente. Diría que es un espíritu que tiene la misión de apartarnos de Dios. Y por tanto, yo lo que hago y lo que busco es poder ayudar a esas personas, que por las circunstancias que sean, pudieran estar afectadas o poseídas. Y no sé por qué están así… Hay algunas personas que han sido ellas que han invocado, han hecho espiritismo, o han pedido algo encomendándose al demonio… y luego están mal.

–¿Personas que se encomiendan al demonio?

Sí, hay casos así. Pero no son todos los casos que me llegan, claro. Incluso hay un libro interesante sobre santos que han estado poseídos por el demonio, “Historias de santos endemoniados”.

–Pero hablar del demonio y de un espíritu… a la mayoría de personas nos suena muy abstracto.

Claro, no hay nada tangible ni se puede cuantificar. Hay quien cree que todo son enfermedades. Y es cierto que hay enfermedades, pero también hay otras cosas que están ahí. Yo tengo mi experiencia, y creo que hay hechos que te hacen llegar a un convencimiento moral de que hay algo más. En todo caso, son personas que sufren mucho y que intentas ayudarlas en nombre de Dios.

–El mal lo entendemos todos… ¿Dirías que ese espíritu es el mal?

Es que es el mal, la personificación del mal.

–Explicas que un médico, una psicóloga y un psiquiatra te han ayudado a discernir lo que pueden ser posesiones de lo que no.

Nunca tengo una certeza total de que alguien está poseído. Puede ser. Hay casos que se tienen que tratar con un psiquiatra, pero hay otros que no lo sé, que solo tengo indicios de que hay algo ahí que no es de Dios, que hay algo más.

–Entonces, ¿cómo disciernes si actuar o no?

La verdad es que si hubiera hecho sólo los exorcismos en los que tengo una certeza total, posiblemente no hubiera hecho ninguno. Pero Dios ayuda y me ayuda. Y en los momentos difíciles, siento también la ayuda de María, como te decía antes.

–¿Y qué haces?

El exorcismo consiste en una oración, un rito. Yo utilizo la cruz, la estola y el Ritual Romano, el libro que proporciona la Iglesia. A través del Papa, la Iglesia lo aprobó y luego las conferencias episcopales aprueban las traducciones.

–Has vivido casos impactantes. Has explicado que en algún caso te han hablado en lenguas muertas.

Sí, he tenido casos rarísimos, de hechos que no se explican. Como una persona que sin saber latín, en el momento del exorcismo se dirige a mí en ese idioma y me dice “Te mando y te ordeno que no vuelvas a recitar más Padrenuestros”, en latín perfecto. O uno me dice: “Gallego, te estás pasando”. Y muchas cosas más…

–¿Estabas solo?

Había más personas conmigo, normalmente no estoy solo. Cuando veo casos más peligrosos, que me puedan hacer daño (me han amenazado, pero no agredido) siempre estoy acompañado. También me he encontrado casos raros de personas perfectamente normales que me han pedido ayuda, y que en el momento de hacer el exorcismo empiezan con unos movimientos incontrolables. Pero Dios nos protege, no permite que nos hagan daño. Y hasta ahora no me ha abandonado nunca, no tengo miedo ni hay que tener miedo.

–Explicas que has visto levitar.

Sí. El último caso fue un muchacho, su cuerpo se elevaba. Dicen que esto se puede dar por alguna otra circunstancia… yo no sé qué lo provoca, pero lo he visto haciendo el exorcismo. Pero la fuerza del demonio no está en estos fenómenos raros…

–¿Dónde está, entonces?

Está en la fuerza contra Dios y contra todo lo sagrado, ahí es donde veo yo mucha más influencia demoníaca que en estos fenómenos raros, a los que no doy mucha importancia.

–¿Y no tienes miedo?

No, no tengo miedo. Yo continúo con el nombramiento hasta marzo (los nombramientos son por tres años y se van renovando por otros tres). Ahora ya hay otro exorcista en Barcelona. Pero si alguien me pide ayuda, intento atenderlo.

–¿Has hablado de tu continuidad con el actual arzobispo, Juan José Omella?

Hemos tenido hace poco un encuentro muy cordial, ha sido muy atento conmigo. Según parece, yo podría seguir también, pero prefiero que sea con una renovación oficial. En marzo lo veremos.

–A veces, desde la Iglesia se niega la existencia del demonio.

Cierto. Un conocido exorcista fue a visitar a un cardenal. En la visita, el cardenal le dijo: “Usted sabe que el demonio no existe”. El exorcista le contestó: “Voy a regalarle un libro que dice que sí existe”. Y le regaló el Evangelio.

–¿Y qué le dirías, con todo lo que has vivido, a una persona que te lo niega? ¿O a un religioso?

Nada, he optado por no discutir nada. Ni con un amigo sacerdote. Esto es como el que tiene una fe ciega en algo, y le dicen que ahí no hay fe. Yo solo le digo: que no te pase nunca ni veas nunca algunas cosas que yo he vivido, porque posiblemente cambiarías de opinión. Pero no voy nunca a decir que seas mejor ni peor… Yo claro que creo en el demonio.

–Igual pasa porque nos imaginamos una especie de personaje…

…y esto no es, claro. Es una fuerza, un espíritu mucho más inteligente que nosotros, adivina cosas que ni podemos imaginar… esto último lo he visto en persona poseídas…

–¿Y cómo se explica esto?

Bueno… pues no lo sé, es un misterio que está ahí. Hay sufrimiento y ayudo con la fe, sólo con la fe. Porque si veo que es un problema de psicología o psiquiatría, también se lo digo que vaya a visitarse. Pero hay casos donde la psiquiatría no llega, va más allá. Le llamemos demonio o le llamemos como queramos, hay casos que ahí están.

–Dijiste una vez que una persona poseída no podría ni entrar en una Iglesia.

Depende, también hay que entran en la iglesia y comulgan. Hay un sacerdote que dice que el demonio actúa o no, conforme lo que puede ayudar a sus planes.

–Explicas que es un ministerio eclesial muy duro. A veces te ha afectado tu salud. ¿Cómo lo llevas?

Sí, me ha afectado… no quiero hacerme el mártir ni mucho menos, pero en lo que he tenido en el cerebro, que me han operado, creo que ha influido, la tensión que he vivido a veces…

–Y esta es tu confianza. La fe.

Sí. Y luego, no hay que pensar que porque hagamos un exorcismo, la persona se va a salvar de todo, porque depende de muchas cosas… pero al menos lo intento. Es terrible el sufrimiento que puede haber en la persona que lo padece.

–¿Cobras por las visitas?

No, no cobro ni he cobrado por ello. Sí que agradezco cuando recibo un donativo, ya que nos ayuda con los gastos y necesidades que tenemos.

–Lo que más valoras son las personas que has ayudado.

Sí, hay personas que se muestran muy agradecidas. Incluso a veces, me llegó a dar miedo cuando alguna persona que había ayudado enviaba a otra, “vete al Padre Gallego que te curará”. Y yo les decía que no curo nada, que es un ministerio sacramental. Llegó a venir gente de todo el mundo…

–Y estas vivencias, ¿a ti te han ayudado en algo?

Me ha ayudado a fortalecer mi fe en Dios, en María, en el Ángel de la Guarda… La fe es un don de Dios, es la que te sostiene y te da fuerza.

–¿En el Ángel de la Guarda también?

Es la ayuda que Dios nos da a todos. La tradición dice que todos tenemos un Ángel de la Guarda que nos ayuda en muchos momentos. Si somos creyentes, seguro que podremos pensar en algún momento de la vida en que podemos admitir que Dios nos ayudó. Y seremos más agradecidos.

–Danos algún consejo para mantenernos alejados de todo lo que hemos hablado…

La fe. No somos conscientes de lo mucho que nos protege la fe.

–Le acabo preguntando por el recuerdo de su hermano, el padre Jordán Gallego. Sé que cuando murió, le afectó muchísimo.

Mi hermano fue muy importante para mí. Me influyó mucho, el fue profesor mío también, pero tampoco llegamos a vivir juntos, compartíamos algunos veranos. Aprendí mucho de él. Tenía una gran inteligencia y preparación. Su tesis doctoral, “La Metafísica de Diego Mas”, publicada en castellano, ahora van a publicarla en catalán. Tengo muchas ganas de ver esta edición.

Al convent on viu ara, veig com les religioses i el personal que treballa atenent la gent gran, el saluden mot afectuosament. Es mostra molt agraït de ser allà. I jo agraïda que s’hi trobi bé. Al llarg de la vida ha acompanyat i ajudat molt, ara li toca també estar en pau, ser cuidat i estimat. S’ho mereix.

Maria-Josep Hernàndez

Anuncis

La família Feliu: quan el dolor entra a casa

Us en parlàvem en el darrer número de l’Agulla: L’última baula d’una cadena és un llibre que recull l’experiència d’una família que ha conviscut amb la malaltia mental severa d’un dels seus membres. La Montse és mestra, una professió que va exercir amb vocació i eficàcia mentre va poder. Fa prop de vint anys va començar a presentar símptomes d’una malaltia mental difícil de diagnosticar i la seva situació s’ha anat deteriorant fins a fer necessari l’ingrés en un centre especialitzat, una decisió difícil de prendre i d’assumir per part de la família. En Josep Maria és advocat i ha col·laborat i continua col·laborant de moltes maneres amb diverses entitats que treballen contra la pobresa. Les seves tres filles, la Maria, la Núria i la Roser (30, 28 i 23 anys respectivament) han crescut, doncs, amb una mare malalta i amb un pare que durant molts anys s’ha esforçat molt perquè tinguessin tota l’atenció que els era necessària, jugant sovint el rol de pare i de mare simultàniament quan la Montse no estava en condicions de fer-ho. Una situació familiar que no ha impedit pas que les tres noies hagin dut una vida ben normal, ni, sobretot, ser felices, mantenir projectes i il·lusions i continuar sentint-se vinculades a la Montse. Si llegiu el llibre, ja veureu que tot plegat ha necessitat molt de suport per part de la família d’en Josep Maria i dels amics, i per part de diversos professionals. Una experiència dolorosa, però reeixida, que els ha enfortit. La publicació del llibre ha obtingut un ressò important, potser perquè la malaltia mental continua sent un tema tabú. Tabú perquè és una malaltia “contaminant”, és a dir, que repercuteix directament en les relacions entre les persones i que, per tant, si no es controla adequadament, pot fer emmalaltir el seu entorn. I tabú també perquè no és senzill acceptar aquest dur patiment que sembla tan innecessari i sense sentit. Ens trobem un vespre amb tots quatre, en una llarga i apassionada conversa, que, francament, resulta força difícil de transcriure d’una manera ordenada. O sigui que ja em perdonaran ells, i vosaltres, perquè pràcticament els he tractat com una sola veu.
– Quines repercussions ha tingut el llibre?
– El llibre ens ha costat força… A nosaltres quatre ens ha anat molt bé compartir coses que potser mai no havíem parlat. I ha estat un despullament de cara a la gent. Moltes de les persones del nostre entorn s’han quedat ben parades: amics, companys de feina, gent amb qui potser no havíem parlat mai gaire de la mare, o no ho havíem fet gaire profundament. Perquè no és una experiència fàcil d’explicar o de transmetre si no hi ha una relació de confiança.
– Quan ens comuniquem i som nosaltres mateixos, arribem molt més als altres. I estem tan buits d’aquestes relacions autèntiques! Tohom té relacions socials i tothom pot sortir a sopar i passar-s’ho bé. Però comunicar-se en profunditat no es dóna tan sovint.
– La veritat és que ha resultat molt gratificant. Durant molts anys la dedicació a la Montse ens ha absorbit molt i ella mateixa necessitava un entorn reduït, perquè li costava molt mantenir la relació amb d’altres persones. El llibre ha estat ocasió de retrobament amb moltes persones i ha facilitat una bona comunicació sobre qüestions molt importants per a nosaltres.
– Ha estat també un compromís i una responsabilitat. L’altre dia vam anar a una associació de malalts mentals. Hi havia un equip tècnic, malalts, fills de malalts, pares de malalts. Hi havia una psicòloga que tenia el llibre anotat per tot arreu. Quina por! T’adones que allò que dius serà analitzat paraula per paraula. Fa por també la interpel·lació o el qüestionament. Però hem descobert que és bonic que t’interpel·lin i reafirmar un cop més que cada experiència és única.
– Crida l’atenció la vostra complementariat. Cadascuna de vosaltres té una personalitat pròpia i ha jugat amb la mare papers ben diferents, que heu sabut encaixar bé.…
– Hi ha hagut moments de tot. Hem estat germanes ben avingudes, però en els anys més infantils això ens ha ajudat a pal·liar les possibles fractures entre nosaltres. Ens hem anat complementant. Cadascú teníem un lloc i hem anat respectant el lloc de l’altra. El respecte mutu no sempre és fàcil. Ha estat un procés llarg.
– Algú m’ha dit que potser cada una descriu el mateix, però que en el llibre es veuen formes de viure-ho diferents. Tenim records diferents i, tot i que ens portem pocs anys de diferència, l’experiència de la Maria, que és la gran, ha estat molt diferent de l’experiència de la Núria, que és la petita. Però totes hem pogut preservar una infància feliç.
– Una de les coses que dieu en el llibre és que costa molt diferenciar la maldat de la malaltia…. Perquè la malaltia ha comportat per part de la Montse intents de culpabilitzar l’un o l’altre, o d’enfrontar-vos, o de parlar malament de vosaltres. I això no deu resultar gens fàcil d’encaixar.
– Discernir això és molt dur. Aquest cap de setmana vam anar tots junts a veure-la i vam tornar bastant “tocats”, perquè hi ha dies en què la Montse només expressa exigència o duresa envers els altres, nosaltres inclosos. Una de les característiques de la seva malaltia és la incapacitat de sentir-se satisfeta i feliç. I així és molt difícil expressar sentiments que resultin gratificants per a l’altre: afecte, tendresa o agraïment. Nosaltres ens hem organitzat de manera que cada dia la Montse rep una visita, però de vegades surts desmoralizat, et sents agredit en allò més íntim i provoca ràbia. Com aquest dissabte. Però ens tenim els uns als altres.
– La malaltia mental és molt dura. És com si no fos ella mateixa, quan viu això. I de vegades et porta a empipar-te i això és natural. No sempre estàs en condicions d’entendre-ho tot, indefinidament. T’has de poder desfogar. I també has de poder prendre distàncies, perquè cal prendre decisions ingrates, en benefici d’ella i en benefici nostre. Cal actuar des de la raó.
– Dissabte mateix, en tornar a casa, ens preguntàvem per enèsima vegada si no estaria millor si visqués a casa, amb nosaltres. Sempre et queda el dubte, irresoluble, de saber quin procés faria, si hagués arribat al mateix deteriorament. Ens plantegem contínuament què més podem fer per la nostra mare. I som conscients que no podem cuidar-la més a casa sense emmalaltir nosaltres.
– A casa és el refugi, l’espai, la tranquil·litat. Ho ha estat per vosaltres?
– Ara sí. Quan la mare va marxar de casa jo tenia 18 anys, i va ser la primera vegada que vaig poder venir a estudiar a casa. Podia estar a la meva habitació, escoltar musica i tenir la porta oberta, i desitjava arribar a casa. Tenir un entorn on poder estar tranquil sense la tensió o el qüestionament de per què feies o deixaves de fer…
– Els primers temps eren d’una tranquil·litat ambígua. D’una banda hi havia silenci, però vius una absència, un dol. Un dol que es reprodueix a cada visita, perquè anem observant les seves pèrdues. Et vas despedint de mares diferents. És una adaptació constant.
– L’aprenentatge bàsic de la vida és que tenim una gran capacitat d’adaptar-nos. No tothom pot viure així. La gent necessita viure en un entorn estable i programat. Això nosaltres no ho hem viscut mai.
– El que estem parlant és el nucli dur de la vida. És el misteri del dolor inútil, no serveix de res aquest patiment de la Montse…
– Una vida així no és vida per ningú. I és injust. No pot gaudir de la companyia, ni de cada pas que hem fet cadascuna de nosaltres. No ho podem compartir i sabem que ella es perdrà cada una de los nostres alegries. I ella no té res més.
– Jo vaig estudiar psicologia i hi havia un profe que definia la persona com un ésser bio-psico-social. I jo pensava, la meva mare no és ni bio, ni psico, ni social. A la mamà només li funciona el cos, i encara, perquè va perdent autonomia. És un cos que aguanta.
– Amb això l’acompanyes i t’alegres quan et fa una abraçada i un petó. Quan veus en la teva mare aquells ulls constantment inexpressius, és una ferida que et cala a dintre. Nosaltres ens agafem a la part positiva de la vida i és una sort poder-ho fer, perquè hem vist la misèria més humana que pot viure algú.
– Aquest veure sempre la part positiva, no només ho vivim sinó que ens sembla que ho transmetem al nostre voltant. Totes tres som apassionades d’estar amb nens, de fer-ne de monitores o de mestres. Les professions que hem triat giren al voltant d’això. Estimes la vida feliç, sana. La vida del nen és un vida plena de possibilitats i a nosaltres ens ajuda.
– Estic convençuda que malgrat malalties com la de la mamà, la vida val la pena de ser viscuda i sóc feliç. La diferència és si pots donar resposta a una dificultat de la teva vida. Si la resposta és una resposta adulta, amb responsabilitat i compromís, pots tirar endavant i ser feliç. Hi ha molta gent que es queda en una roda de fatalitat, de determinisme.
– De fet, qui porta una vida dura és ella, la mamà, no pas nosaltres. En aquest sentit, no tindria sentit que ens planyéssim. I és que al costat de la malaltia de la mamà, tenim el papà, que té un sentit molt positiu de la vida.
– Ve de l’àvia, això, que ha tingut molta influència en nosaltres i la capacitat de donar la volta a l’adversitat, de fer una lectura positiva.
– En el llibre es parla molt del pes de la família, dels amics.… Dels professionals, menys.
– Trobes gent de tot, però el problema principal és que no respecten la família, no llegeixen entre línies com estem vivint. Que un professional no pugui fer una lectura que aquell malalt té fills i que cal vetllar perquè la malaltia no es reprodueixi en ells, diu molt poc a favor de la seva capacitat de fer-se càrrec de la situació. És molt frustrant també la manca de recursos.
– Als primers temps, tots els professionals actuaven com si tinguessin la capacitat de “salvar” la nostra mare pel simple fet d’intervenir-hi. De vegades amb recursos puerils i sense tenir en compte que d’una banda podien crear expectatives que no es complien i de l’altra et feien sentir fatal. Perquè una “curació fàcil” qüestionava també la nostra actuació. Ens sentíem molt inútils, perquè nosaltres mai no havíem aconseguit aturar el procés de malaltia.
Jugaven amb la vida d’una persona, de fet amb la vida de quatre persones. Un professional d’aquest camp ha de saber detectar de què estem parlant. Tots ens podem equivocar, i els metges i psicòlegs també. Si no pots, calla i espera. No cal que actuïs perquè sí. Hem vist una impaciència en actuar que no té cap lògica. De vegades no es respectaven els processos de dol, els silencis. La ingressaven un dia, i l’endemà ja havíem de trobar-nos tota la família junta per elaborar no sé quin pla d’actuació, sense tenir en compte que nosaltres necessitàvem pair la separació i resituar-nos en les nostres vides. Són processos lents.
– Ara la Montse és en un centre públic i que funciona força bé. Lògicament, de tant en tant veus coses millorables, però en conjunt està molt bé. I el metge que se n’ocupa és un gran professional i ens tracta amb delicadesa. Això sí, sempre parla en termes tècnics i necessitaríem un diccionari per entendre què li passa a la mamà. Sort de la Roser, que ens fa d’intèrpret! però el metge té una gran calidesa humana.
És una situació límit i poc freqüent no diagnosticada. Cal reconèixer que les teràpies poden ajudar, però que hi ha situacions i malalties que no tenen remei.
– I el tema de l’Església, de la fe, com ha ajudat? Sé que en Josep Maria fa molts anys que és en un grup de revisió de vida…
– Hem rebut comentaris en dues direccions. Algú ens deia, amb un to una mica despectiu, que hi ha un “tuf cristià” en tot el llibre. I algú s’havia queixat a en Josep Maria que en lloc no es diu la paraula “Déu”, i que en no explicitar-ho, havia perdut una ocasió per “evangelitzar”.
– Per mi, la fe és la coherència de l’Evangeli. Hem fet un intent de lligar vida i fe. Per a elles, és també un referent. Però pertanyen a aquesta generació a qui l’Església tendeix a expulsar. No pertany al seu món cultural.
– El mínim intent que vam fer és la confirmació. Un intent de crear grups, massa conduït, que no sempre responia a la realitat que vivíem, als nostres interrogants i a les nostres necessitats. Et posaven millor nota si anaves a confirmació! Això no afavoria que trobéssim l’interlocutor correcte.
– El model que hem viscut a casa és molt més profund que el que trobem a l’Església. Seure tots junts i reflexionar sobre aspectes de la vida és el que hem après. Ha estat un model de fe totalment imbrincat en la vida, en l’exercici de la professió, en la parella, en el concepte de paternitat.
– Però jo he tingut ocasió de reflexionar sobre el model de vida de Jesús, que em sembla molt vàlid. Però tot el que hi ha al voltant no em fa sentir còmoda, més aviat la institució m’inspira rebuig. És una parafernàlia, lluny de la vida.
– El sentit transcendent tots el busquem. Em considero una persona profundament espiritual. Necessito silenci, el contacte amb la natura, tenir moments meus interiors. Em falta la comunitat de què parlava el papà.
– En el llibre es reconeixen molts valors cristians: el sentit del perdó, de la fidelitat, no jutjar ni a la malalta ni a la família que no respon com hauria de respondre… I un aspecte, per part d’en Josep Maria, que sol ser poc valorat: deixar passar oportunitats professionals per ocupar-se de la família. Una cosa que fa funcionar la resta…
– I ha estat una cosa estranya, contracorrent. No s’entén que un home sigui capaç de fer això, ni ara tampoc una dona, que sembla que si renuncia a res per la família, està acceptant un paper imposat. És molt pervers tot això, més enllà d’una igualtat de gènere que certament és necessària.
– Gràcies a Déu que la vida del papà ha sigut tan profunda, que gràcies a això ens hem sostingut tots. La coherència ha estat la clau perquè tiressim endavant. Altrament, nosaltres seríem grans malaltes mentals.
Mercè Solé

Arcadi Oliveres: “Estem davant una crisi dels països rics que té clarament l’origen en l’especulació financera”

Arcadi Oliveres (Barcelona, 1945) és doctor en Ciències Econòmiques, professor d’Economia Aplicada de la UAB, president de Justícia i Pau i president de la Universitat Internacional de la Pau de Sant Cugat del Vallès. Persona compromesa i coherent amb els valors que defensa, és expert en relacions nord-sud i deute extern. La seva capacitat de parlar de la realitat del món de forma valenta i entenedora queda plenament reflectida als seus llibres, entre els quals destaquem “Un altre món” (Angle Editorial) i el darrer, “En qué mundo vivimos” (Icaria). Ens hem trobat a la seu de Justícia i Pau i hem compartit conversa i entrevista, perquè ens ajudi a entendre el moment de crisi que vivim.
Quan sent qualsevol notícia relacionada amb la crisi econòmica, quina és la primera reflexió que li ve al cap?

Que estem davant d’una crisi dels països rics, però que hi ha una quantitat enorme de països del Tercer Món que pateixen una crisi molt més important, més llarga i de més difícil solució: la crisi de la manca d’accés als aliments, a l’aigua potable i als medicaments. Amb això no vull restar importància a la crisi que estem patint aquí i que afecta molta gent.

I que ens diuen que podem solucionar consumint més.
Un gran error. Perquè potser l’única sortida és plantejar-nos el que ara anomenen decreixement, encara que el mot no m’agradi. El planeta és limitat i cal canviar el model de creixement continu cap el model de decreixement del consum de béns materials.
D’on ve la crisi que afecta Occident?
Té clarament l’origen en l’especulació financera. S’ha inflat la bombolla mobiliària i immobiliària, s’ha volgut guanyar diners d’una manera fàcil a través d’una pujada de preus, a causa de la demanda. Es va estar especulant damunt de determinades accions i pisos que s’anaven encarint… però no és que tinguessin més valor, sinó que hi havia més demanda i pujaven els preus. Quan la demanda s’ha vist afectada, els preus han baixat, la bombolla s’ha desinflat i les accions han baixat de preu. Llavors els bancs han reaccionat restringit el crèdit, mentre s’han trobat també que moltes hipoteques no les cobren. I un tercer factor és que les banques havien rebut diners de Fons Sobirans, és a dir, diners de països molt rics en divises, com Xina, Japó i Aràbia Saudita, que han de retornar. I els bancs, entre les accions que han baixat, les hipoteques que no cobren i els Fons Sobirans que han de retornar, es troben amb dificultats de tresoreria.
Han rebut ajut públic.
Sí, però no ha anat canalitzat a donar crèdit als ciutadans, sinó a tapar els seus propis forats. En no donar crèdit han traslladat la crisi financera cap al món real. Si no donen crèdit, l’empresa no pot vendre perquè en facturar ningú no li avança els diners, i aquell que vol comprar no pot, perquè tampoc ningú no li fa un préstec. Ni l’empresari ven, ni el comprador compra. Això comporta un estancament a l’economia que acaba afectant empreses, moltes redueixen plantilla i acaba gent a l’atur; altres apliquen expedients de regulació perquè no tenen més remei; i altres, aprofitant que es parla de crisi i sense tenir-ne necessitat, també apliquen expedients de regulació.
Com ara?
Jo estic escandalitzat per la posició del tot inacceptable de la SEAT, l’empresa més emblemàtica de Catalunya que ara redueix milers de llocs de treball quan, encara que l’any 2008 cal reconèixer que ha perdut diners, els anys 2007, 2006, 2005, 2004, 2003… ha estat guanyant diners, que han anat a parar als seus accionistes sense que es fes cap previsió de reserves comptables. I quan el 2008 han perdut diners envien els treballadors al carrer. I atenció, ho fan legítimament, perquè el capitalisme funciona així: privatització de beneficis (per als accionistes) i socialització de pèrdues (treballadors al carrer i a carregar tots amb el mort).
Un mite del capitalisme que vostè desmunta en poques paraules en un dels seus llibres és el del mercat lliure. Ens ho explicaria amb un exemple?
Abans hi havia una única empresa distribuïdora de benzina, la Campsa. I ens deien: amb el mercat lliure li obrirem la porta a més empreses i la competència farà baixar preus. Però aquestes acaben pactant entre elles un preu. I abans, quan això era un monopoli de l’Estat, els beneficis eren, almenys, per a una empresa pública, i per tant, els guanys podien repercutir en tots els ciutadans. Però ara, en aquest cas, el benefici és més gros i queda en mans de propietaris i accionistes. El mercat seria lliure si tots intervinguessin en igualtat de condicions.
Davant l’obsessió pel creixement, un signe de canvi és que es parli del decreixement, però com explicar-ho a una societat tan abocada al consum?
Molt senzill: els anys 72, 82, 92 i 2002 Nacions Unides ha celebrat la Conferència Mundial del Medi Ambient. I en la darrera, es va posar de manifest que al planeta hi viuen 6.300 milions de persones (a hores d’ara són 6.700). Si totes volguessin consumir el que consumim els 1.200 milions de persones privilegiades que vivim al Primer Món, farien falta tres planetes.
Però només en tenim un.
Això vol dir que l’hem de repartir, primer perquè els que estan al Tercer Món puguin tenir accés a una vida digna, i segon, perquè les generacions que vindran darrere nostre no es trobin un planeta destrossat i puguin viure dignament. Cada dia moren unes 50.000 persones de fam al món. I encara diem que aquest és un planeta que funciona? Un planeta que s’emporta aquestes vides humanes quan té recursos per alimentar-les, només perquè alguns tenim l’egoisme d’acumular molt, no és un planeta que funcioni.
La injustícia econòmica mundial té molts noms propis i vostè n’anomena alguns al seu llibre “Un altre món”. Però, fins a quin punt ens podem convertir tots en còmplices d’aquestes injustícies socials i econòmiques?
En som, voluntàriament o involuntàriament. Al cent per cent no podem evitar de ser-ho, perquè estem en un món on encenem cada dia el llum (i donem beneficis a Endesa)… en la mesura que vivim en un món real som partícips d’aquestes injustícies. Ara bé, podem mirar de minimitzar-ho: per exemple, consumint menys, pensant a qui estem donant els nostres diners, no fos cas que estiguéssim en contra de les guerres i tinguéssim els diners en bancs que alimenten la indústria de l’armament. Quan comprem productes, val la pena que sapiguem quines empreses tenen un millor comportament amb els treballadors, salaris dignes, igualtat amb la dona, menys contaminació…
Posi’ns-en un exemple concret.
Hauríem d’eradicar d’aquest món allò que diuen “fons de pensions”, perquè suposen diners que tenen els bancs i que inverteixen en moltes empreses amb comportaments deplorables. No pot ser que jo digui que estic en contra dels patiments de la gent de Bolívia i que tingui diners en accions de Repsol, que ha estat acusada d’endur-se petroli de Bolívia sense pagar. Les pensions han de ser dignes, però les ha de pagar el govern.
I si el govern no té prou diners per pagar les pensions?
Que els busqui fent desaparèixer el frau fiscal. No mancarien diners per aquesta i altres coses.
I de la despesa en armes?
Naturalment. Aquesta és la segona part. Primer, l’Estat ha de buscar els diners, i després, a veure com se’ls gasta. I se’ls gasta molt malament: cada dia la despesa militar a Espanya és de 51 milions d’euros, una despesa inútil i perversa. Aquests diners estan repartits en despeses de diversos Ministeris: són despeses militars camuflades en altres partides, a banda del de Defensa, que té una despesa d’uns 25 milions d’euros diaris.
Fa poc, esgarrifava un anunci de TV que presentava les forces armades com una ONG.
Enganyen a la gent i això és un delicte. Si mirem el que acorda el propi Parlament, només 7.000 soldats dels 140.000 que hi ha a Espanya estan autoritzats a sortir a fora a fer tasques humanitàries. I encara més, tampoc trobo acceptables les tasques humanitàries que fan, que quan han estat analitzades veiem que d’humanitàries no en tenen res de res.
Parlem del món del treball, ja que planteja molts interrogants amb la crisi d’Occident. Quines propostes faria?
Primer, cal repartir el treball. El problema principal de les societats avançades és el de l’atur. Avui no hi ha forma de crear 50.000 llocs de treball a Catalunya per fer front a l’atur, l’única manera de donar feina als aturats és repartir el treball que tenim. Hem de treballar menys perquè qui no té feina en tingui. Recordem que el primer ministre francès Lionel Jospin va reduir a França la jornada laboral de 40 a 35 hores setmanals amb aquesta idea…
Però ara sentim notícies de propostes de 65 hores setmanals de treball.
Una barbaritat. Els que fan aquestes propostes viuen d’esquena a la realitat, de cara als interessos d’uns pocs i no pas als interessos de la majoria de la gent.
Parlem del finançament de Catalunya. Tenim o no un bon finançament?
El problema no quedarà resolt fins que Catalunya i totes les autonomies tinguin un finançament com el del País Basc i Navarra: el concert econòmic. Es tracta que cadascuna recapti els seus propis impostos i d’aquests pagui a Madrid una mena de “lloguer” (ens agradi o no) de l’Estat espanyol. I també hem dit des de Justícia i Pau que si ara Catalunya disposa de més recursos és obligat que repercuteixin a dins de Catalunya en les classes socials més desfavorides, i a fora de Catalunya en la cooperació al desenvolupament.
I parlant de política, quina és l’arrel del problema de l’abstenció?
Diria que n’hi han dues, d’arrels. Una és la societat massa individualista en què hi ha poc interès per la cosa pública. I l’altre, evidentment, és que els polítics han fet sovint mèrits perquè la gent se’n desentengui. Recordem les eleccions europees… els temes més importants, ni els van tractar.
Com veu el món de la informació?
Depèn dels mitjans. Jo sóc més partidari dels mitjans de proximitat, els que no tenen poderosos accionistes al darrere i et poden explicar la veritat. Però malauradament, el que acaba provocant opinió pública és el que diuen les grans cadenes mediàtiques amb una manipulació absoluta de la informació i també de provocar la imbecilització progressiva de la societat.
I també dels infants i adolescents, contaminats amb molta violència.
És ben cert. Ara venen un videojoc que en un moment donat diu: “crema la vella vagabunda dins del caixer automàtic”. Els fabricants que són capaços de fer això i les botigues que ho venen han de ser processats. I en la mesura en què no denunciem això, no evitarem que aquestes formes de violència es continuïn donant. I si als pares no els importa el que miren els seus fills, de què s’escandalitzen després?
En aquests moments, quins són els principals eixos de treball de Justícia i Pau?
Bàsicament, en quatre eixos principals: Drets humans (amnistia de presos polítics, contra la pena de mort… com vàrem començar, però traslladant-ho aquí a la realitat actual, com ara la situació dels immigrats); Desarmament i pau (denunciant despesa militar, compra d’armes, la participació d’Espanya a l’Otan, la participació en guerres com la de l’Afganistan, l’objecció fiscal); Tercer Món i pobresa (campanyes del 0,7, Catalunya Solidària, Deute Extern…) i un quart aspecte, dedicat a la pobresa i marginació (reclamant habitatge digne, denunciant esclavatges, pensions febles…)
És creient?
Em defineixo com a creient i cristià. I com a cristià un pèl heterodox, en el sentit que dubto de certs dogmes i discrepo també amb certes recomanacions d’algunes jerarquies. Però sí que crec en el missatge evangèlic, en les Benaurances. Crec que la fe pot aportar quelcom de positiu, però també es pot viure sense fe i fer molt de bé a la societat.
Com veu l’Església, com a institució?
Em fa patir molt les actituds institucionals que tenen, les contradiccions lamentables que hi veig… però no ens hi hem de capficar. A Justícia i Pau diem que hem de dedicar els esforços cap a altres qüestions.
Les religions, què poden aportar de positiu al nostre món?
Totes les religions haurien de sumar esforços per ampliar la dignitat de les persones. Podrien ser una magnífica eina en favor dels pobles si es deixessin estar de rivalitats, de monopolis de la veritat i d’enveges. Hi ha molta gent en el món de les creences que caminen en aquesta direcció, i naturalment, també molta gent que es declara agnòstica. Hem de treballar plegats, creients i agnòstics, per la dignitat de l’ésser humà.

Maria Josep Hernández


Xevi Castellà: "Hi ha vida després d’un traumatisme cranioencefàlic"

Maria-Josep Hernàndez. Fa 15 anys, el 15 de setembre del 1993, Xevi Castellà va tenir un accident amb el tren a Calella de la Costa (l’Alt Maresme), quan va travessar el pas a nivell a peu. El tren no el va arribar a embestir, però el va xuclar quan passava a gran velocitat. Va caure de cap a terra i va patir un TCE, un traumatisme cranioencefàlic, que li va suposar 55 dies a l’UVI. Llavors va començar una lenta i dura recuperació, fins avui, que ja pot caminar i parlar, encara que lentament. Té ganes d’explicar la seva experiència, sobretot per poder ajudar a qui es pugui trobar com ell: “Sé el que és estar en una cadira de rodes sense parlar ni raonar, per això celebro la meva diada el 15 de setembre. Aquell dia vaig tornar a néixer.” I sovint aclareix, com una clara reivindicació: “No vull fer pena!”. En Xevi té ara 35 anys i viu a Pineda de Mar.

– Tens ganes de parlar de la teva experiència i la teva recuperació.
Sí, han passat 15 anys i ara, gràcies a la recuperació, puc parlar amb tu, puc estar una mica atent i puc dir el que penso, perquè abans se m’escapaven moltes coses. Encara ara tinc problemes d’atenció, i si no estiguéssim sols, aquesta entrevista no seria possible, perquè si em distrec, perdo fàcilment el fil de la conversa. Això d’ara (parlar-ho) em suposa molt d’esforç, però val la pena, perquè vull explicar i donar aquest missatge perquè qui pateixi això, sàpiga que pot sortir endavant.
– Creus que explicar la teva vivència és important per ajudar a d’altres persones?
És clar. Mira, quan vaig patir l’accident va ser com si quedés despullat. Tenia 20 anys, estudis, sabia anglès, tenia carnet i cotxe… però de cop i volta, em vaig veure així. Aquell mateix any havia aprovat la selectivitat. Ara haig de viure amb aquestes limitacions. Això és dur, perquè és un esforç continu, però com que ho tinc assumit, vaig endavant.
– L’accident va ser greu. Com va ser possible la teva recuperació?
Gràcies al treball al Guttmann, Can Ruti i l’Hospital General de Catalunya. Vaig aprendre-ho tot una altra vegada. A parlar, a aixecar-me, a caminar, a escriure… Cada petit triomf era molt important, com el dia que vaig aprendre a cordar-me de nou les sabates. Això que sembla anecdòtic, per a mi era molt. El que més m’agrada és valorar allò que tinc. També recordo el dia que vaig tornar a poder escriure a mà, per mi va ser molt important. Ara sóc un periodista amb el xassis tocat. El que em costa encara és el càlcul mental… Bé, però lluito molt, encara que hi ha coses que se me’n van del cap i en sóc conscient. El cap és la part més important que tenim. En Xevi m’aclareix ara d’on ve això de “periodista amb el xassis tocat”: Un dia, al Centre Ocupacional de la Gavina, d’Alella, vàrem anar a dinar i allà, la Montse, que és tieta d’en Quim, un amic meu que va en cadira de rodes, quan li vaig dir que una de les meves il·lusions és ser periodista, em va dir: Tu ets un periodista amb el xassis tocat.
– Dius que valores molt la vida.
Per a mi, des del primer minut del dia fins que me’n vaig al llit és important. M’agradaria que el lector d’aquesta entrevista llegeixi això a poc a poc. I sigui conscient que cadascú és cadascú. Penseu, per exemple, en algú com l’Isidre Esteve, no cal dir-li “pobret” sinó admirar-lo, dir-li: Ole els teus ous! En el meu cas, vaig necessitar la cadira de rodes, i sé el que és. Les cames connecten amb el cap, i si no hi connecten, no funcionen. Jo ara, em costa, però camino, i estic content.
– També vas començar estudis universitaris i vas tornar a fer esport.
Vaig estudiar a l’Autònoma, dos anys vaig fer primer de Periodisme. Però acabava amb el cap cansat. L’atenció em suposava un sobreesforç i ho vaig deixar. Parlo anglès, però haig de parlar i escoltar a poc a poc. Recordo el dia que vaig descobrir que assegut en un tamboret em podia dutxar jo sol! També feia piscina i gimnàs… Ara, a 2008, no faig Periodisme, però sí que faig gimnàs a diari i piscina dos cops per setmana per al manteniment físic. Jo lluito per la meva autonomia personal, i dic que sóc “un pensionista autònom”.
–T’has sentit ajudat.
Sí, penso en els que tinc a prop, i la família. I també l’entitat cristiana Fràter, del Bisbat de Girona. –En Xevi em diu que recordem que Pineda de Mar pertany al Bisbat de Girona– Ajuden persones amb discapacitats. Hi vaig des del 1999, és gent fantàstica, m’ajuda molt ser amb ells i m’omple molt les seves ganes de viure i de compartir. Fem també trobades durant l’any. Hi ha un mossèn que es diu Benet Galí, i hi ha un cap de colònies, en Mario Jurado, que va en cadira de rodes, i és el més vàlid que us pugueu imaginar. Aquests 15 anys he après molt i molt: en un principi em va caure el món a sobre i justament, una de les eines que m’han donat força és la Fràter de Girona. Amb ells vaig cada estiu de colònies a Sant Feliu de Pallarols: és un lloc on la llibertat és una eina indiscutible. Per què? Per donar fe d’unes vivències.
–Tu ets cristià.
Jo sóc creient, però agnòstic, en el sentit que crec en Déu però no en la religió. Sempre hi ha un dubte, un potser, i podem viure amb els dubtes, oi? No m’agraden les estructures de poder de la religió, em molesta la jerarquia eclesiàstica, la immensa riquesa del Vaticà, (coses que a la Fràter o a la meva parròquia no veig i per aquest motiu hi col·laboro). Això sí, tinc respecte i vull que aquest respecte sigui recíproc. Ho dic amb la meva la llibertat d’expressió, que és un dret humà: no vull trepitjar ningú, el món és prou gran per a viure-hi tots en pau.
– I participes cada diumenge a l’Eucaristia.
Sí, a la parròquia de Poblenou i amb el capellà, en Ramon, m’hi trobo bé. Si li dic això que t’he dit, ell em respon: “Sí, Xevi, i què?” Un dia recordo que en una missa vaig llegir la cançó d’Imagine, de John Lennon… Jo sempre dic que el Déu que porto a dins és amic amb el Déu de l’altre; i en canvi moltes guerres han estat causades per les religions, tant per part de cristians, com de musulmans. Però això no és Déu, les guerres no són Déu. Jo crec en el diàleg entre les religions.
– Has explicat que has anat diverses vegades a Lourdes. Què t’ha impactat d’allà?
Hi ha un moment en què veus un camí incert i et preguntes si ets l’única persona minusvàlida. Allà “s’agafa aire”. És un moment on el temps no té un preu, on la multitud de persones joves que hi ha prenen el protagonisme, són el veritable motor, tots ajuden i val la pena que s’expliqui. Crec que no es considera prou la gent jove, és una revolució en el silenci. Malauradament, hi ha qui es pensa que els joves són tots iguals, que “s’emborratxen” i només van a discoteques… Allà ja es veu que no: convido a les persones que veuen tan negativa la gent jove a venir a Lourdes. Després d’anar-hi, en parlarem, eh? Hi ha qui ajuda a donar de menjar, hi ha qui estira els carros… I va ser com mirar per un retrovisor: veia casos que eren com la meva història de fa uns 15 anys, assegut en una cadira de rodes sense poder vocalitzar, no poder raonar, lligat no podia ni moure el coll, bavejant i necessitant sempre a mà un mocador… Era veure el meu passat, em deia: “Quanta feina Xevi! Aquests 15 anys!”
-D’aquests 15 anys tens una anècdota relacionada amb Josep Maria Espinàs.
D’això fa 10 anys. El dijous 21 de maig del 1998, en el diari Avui va sortir una columna de l’escriptor Josep Maria Espinàs Supermans i pedres. L’escriptor em comparava en l’article amb el protagonista de Superman, ja que aquesta persona degut a un accident va quedar tetraplègic. Jo per aquells temps anava assegut en cadira de rodes per Calella de la Costa, i em vaig assabentar que ell feia la presentació d’un llibre. Hi vaig anar, allà ens vam conèixer, i d’aquí va venir l’article.
–Dius que la teva “diada” és el 15 de setembre, un fet que lligues amb una cançó.
Sí, és una cançó lenta com la meva vida. Tot i que sóc conscient que el temps passa molt ràpid, jo haig d’anar al meu ritme, a poc a poc. Tinc ganes d’ajudar els altres, perquè jo aquell dia vaig tornar a néixer. I la cançó amb què m’identifico, pel contingut de la lletra, és “El tren de mitjanit” de Sau. Han passat 15 anys i em permeto el luxe de celebrar-ho, ja que és la meva diada. Sóc viu i vull convidar-vos a viure la vida!
(Tenim damunt la taula la lletra de la cançó “El tren de mitjanit”. En Xevi es queda mirant el foli on està impresa…) Jo penso que aquesta cançó la van fer per mi (riu). Mira què diu: Sovint em sento atrapat pel meu propi malson i tinc ganes de cridar, cada dia en algun lloc surt el tren de mitjanit. I la lectura que faig és de com em sentia impotent per ser en una cadira de rodes. Però després la cançó parla d’esperança, i jo, igual, penso que hi ha més sortides, que cal anar endavant: Si ets llunàtic i estàs espantat, si vius als núvols i estàs deprimit, si la boira ja t’ha acompanyat, cada dia en algun lloc pots pujar al tren de mitjanit. N’he conegut molts com tu i jo és bo saber que no estem sols, això és bo…
– I l’altra cançó que t’agrada és “Imagine”…
Em provoca molts de sentiments positius: Imagina que no hi ha països, no és difícil de fer; ningú per qui matar o morir, ni tampoc religió. Imagina’t tota la gent vivint la seva vida en pau…. Diràs que sóc un somniador, però no sóc l’únic; i espero que algun dia t’uniràs a nosaltres, i aleshores, només hi haurà un sol món. Jo m’identifico molt amb aquesta cançó, amb el que diu. També hi ha un grup musical de Banyoles, dels anys 90, que em van dedicar una cançó “Xevi” dins l’LP “Nostre espai” Encara, quan escolto aquesta peça em transporta als meus 20 anys, quan estudiava al Collell, on vaig fer el BUP juntament amb l’Esteve Alsius, un dels components del grup “Vas de bou”.
– De vegades has comentat que et sap greu, segons com et tracta la gent.
Em fa ràbia que em tractin com si fos babau, o que em diguin pobret. La compassió és sovint la mala eina que representa un obstacle. És molt difícil quan sents aquest obstacle. Jo ja sé la meva pena, no cal que m’ho recordin. Ja sé que tinc 35 anys, que els meus amics s’han casat i jo no, que haig de viure amb els meus pares perquè no podria viure sol, però… oi que jo ho sé i ho porto bé? Doncs, per què m’han de dir pobret, si visc i vaig endavant. No, no, “pobret” no serveix, és millor dir: “Escolta, necessites ajuda?”. Mira, de vegades haig de passar la ITV amb una doctora, al Guttmann, i allà m’hi vaig trobar l’Isidre Esteve i vam parlar d’això. No ens han de dir “pobrets”, ja som conscients del nostre “a poc a poc”… abans era com una patada pensar en això, però ara no.
–I que és el que més t’ajuda de la gent?
Em fa sentir bé, per exemple, parlar, poder fer aquesta entrevista. Sempre has de tenir en compte que el meu rellotge no és el teu, vaig més lentament, però oi que no passa res? I per això també estic tan bé a Pineda.
– Però fora de Pineda és difícil…
És clar, no porto un cartell dient el que em passa. De vegades, em paren amb el cotxe i em diuen: “Estàs bé?” Ja veus, puc estar genial, però camino com Las muñecas de Famosa se dirigen al portal. (Maria-Josep -em diu ara en Xevi mirant-me la llibreta-, apunta-ho això, perquè encara que parlem seriosament, podem fer broma, eh?) També un dia vaig passar molta vergonya a la platja, em van venir a rescatar… i jo estava nedant tranquil·lament, amb el meu estil no gens olímpic, eh… I sento el xiulet de la socorrista, i jo buscava si algú s’ofegava al meu voltant, i resulta que venien a salvar-me a mi! Quina vergonya vaig passar!
– Però no t’enfades…
No, dona, però de vegades… Mira, una altra anècdota (M’ensenya les claus de casa seva). Em costa una mica encertar amb la clau al pany, i em costa d’obrir la porta… i vaig veure un dia els policies que passaven, i tornaven a passar… aquells no em coneixien i ja me’n vaig adonar que m’estaven vigilant… perquè Jo no sóc tonto, com diuen els de Media Mark. Però de vegades, pel carrer, sento: A aquest tio, què li passa? i em sap greu. Jo no dono massa explicacions, però de vegades haig de dir que vaig tenir un accident.
-I ho vols explicar en un llibre.
Sí, i tant. I com tot a la vida, és difícil, però no és impossible. La meva il·lusió és explicar aquesta vivència per ajudar als altres. I fins i tot m’agradaria que es fes una pel·lícula. Després de 15 anys he aconseguit arribar aquí, a com estic ara, i altra gent ho ha de saber. També fa 10 anys que escric cartes a diaris (El Punt, El Periódico de Catalunya) i per dues vegades he fet xerrades a la universitat, una amb el títol: “La vida després d’un TCE, traumatisme cranioencefàlic”, i l’altre sobre logopèdia.
-I per això també has volgut fer aquesta entrevista.
Sí, i remarcant aquest missatge: Jo no vull fer pena, tinc el meu problema, no us l’afegiu als vostres. Hi ha gent que pateix, víctimes com les de l’accident de l’avió estavellat a Barajas. Hi ha els morts, però també víctimes vives, i les llàgrimes que desprenc són per ells, llàgrimes de sal. I la sal vol dir vida. Els que han tingut com jo un TCE hauran de lluitar molt, i tant de bo els pogués ajudar, perquè sé allò que han de passar. Però ells han de saber que hi ha vida després d’un accident greu, encara que la vida sigui més a poc a poc. El món va ràpid, sembla que el que no va ràpid no val res. Però la vida s’ho val! La vida és el més important. Viure és diferent de viure-ho, queda clar? Necessito d’explicar-ho a fi de que s’entengui el missatge vital. Why not?
– Per acabar, què diries als lectors?
Aquesta frase: “És amic meu aquell qui m’ajuda, no el qui em compadeix” (Thomas Fullet) Extret del full informatiu del 24 d’agost de 2008 de la parròquia de Poblenou de Pineda, on hi ha “Supermans i pedres”.

Inês Castel-Branco: fe, art, frontera

Inês Castel-Branco va néixer a Lisboa el 17 de maig de 1977, va venir a Barcelona amb un Erasmus l’agost de 1999, quan feia cinquè d’arquitectura, i s’hi ha quedat. Fa un any i mig que va casar-se amb Ignasi Moreta, viu a Gràcia, ja és arquitecta, està preparant la tesi doctoral, li interessa especialment el tema de la relació entre els espais de la litúrgia i el teatre (de manera que, parli del que parli, sempre acaba referint-s’hi), i està vinculada a una colla d’iniciatives eclesials. Va guanyar el premi Joan Maragall de l’any 2003 amb el llibre “Camins efímers cap a l’etern. Interseccions entre litúrgia i art”, que ara acaba de sortir, i parla un català amb consonants portugueses que resulta especialment agradable. I pensa que cal desclericalitzar l’Església.
– Per què ets a Barcelona?
– L’agost de 1999 vaig venir amb l’Erasmus, i des de llavors que estic aquí vivint de beques. Em va agradar molt Barcelona, d’una manera que al principi no sabia explicar. M’agradava l’ambient cultural, la diversitat, el fet que aquí un arquitecte no només feia cases sinó que també intervenia en altres àmbits, m’agradava també la cultura catalana… I també l’Església: vaig començar a participar en diverses iniciatives com ara el Centre Cristià dels Universitaris i la pregària de Taizé… I sense saber ben com, vaig demanar de quedar-me un altre any, i vaig tenir altres experiències, i vaig decidir quedar-me definitivament. Vaig fer un màster d’arquitectura efímera, relacionat amb art, museus i teatre. Vaig participar en la preparació de la trobada de Taizé de Barcelona, el Nadal del 2000, cosa que em va portar a visitar moltes parròquies i a conèixer moltes comunitats diferents. I després em vaig passar els cinc dies de la trobada al centre d’acollida, contestant el telèfon sense parar.
Un moment clau va ser el febrer següent, el 2001, que vaig entrar en un grup que preparàvem la Trobada de Joves de Catalunya, una iniciativa que després no ha tingut continuïtat. I al grup, és clar, tota l’estona parlant en català… I alhora, podia explorar el meu tema en el màster, que vaig decidir que fos el dels espais litúrgics, relacionant litúrgia i art contemporani.
Després, he entrat com a convocant al Fòrum “Vida i Evangeli, i a Cristianisme Segle XXI, he començat el doctorat, m’he casat… Col.laboro a la parròquia de Sant Ildefons, on animo una missa i faig catequesi, vam començar un grup de preparació al matrimoni amb l’Ignasi Salvat i ens continuem trobant, també un grup d’hermenèutica al CIC…
– Parlem de com vivies la teva fe abans, a Portugal.
– Jo vaig néixer a Lisboa però he viscut tota la vida a Castelo Branco. I la meva família és molt cristiana, a casa hem viscut molt la fe. Quan jo tenia 8 anys el meu pare va agafar un càncer de medul.la, i el dia que en vaig fer 14 ell va morir. Recordo la vivència del seu funeral, molt participada, festiva… Les meves germanes i jo estàven a la parròquia i tocàvem a les misses; també vaig estar un temps amb els carismàtics… em sembla que he estat a tot arreu. La meva fe era una fe bastant viscuda i personal, i després, quan vaig entrar a la universitat, participava en unes trobades de pastoral universitària que ens ajuntàvem per grups: els d’arquitectura i de belles arts anàvem junts, i una de les coses que parlàvem era de com calia reformar els edificis de les esglésies. De manera que un dels temes que va quedar en la meva memòria i els meus interessos va ser aquest de la litúrgia i, quan en el màster em comencen a parlar del teatre del segle XX, i surt el teatre sagrat, que és una línia de teatre que més que espectacle vol ser una experiència de participació i una experiència interior, de seguida em va tornar a evocar el món de la litúrgia. El teatre com a apropament vaig veure que equivalia al que deia la reforma litúrgica del concili Vaticà II, i això també té que veure amb els espais… En fi, que m’agrada moure’m en aquests temes de frontera.
– Com veus l’Església? Primer, la d’aquí.
– D’entrada és una Església molt diversa, molt plural, i això és molt bo. En comparació amb Portugal, aquí hi ha un sector més crític, menys clericalitzat, i això ho trobo molt important: que no hi hagi només la veu oficial. És molt bo que hi hagi tants grups, i jo em trobo bé en aquest ambient més obert, més conscient de la història.
Però també he de dir que les noves generacions ens estem distanciant de les generacions més grans, les generacions que van viure el concili. Aquestes generacions es van haver d’alliberar d’una imatge de Déu terrorífica, i d’una mena d’espiritualisme que els fa tenir un gran esperit crític i potser treballar poc la vivència espiritual. I en canvi nosaltres no hem conegut aquesta mena de catolicisme, i per això trobo a faltar a vegades el treball més interior. Jo conec molts joves que busquen espais més espirituals, i no tant la crítica institucional i la denúncia. I jo crec que les dues coses són igualment importants. Que val la pena, alhora que la crítica, aquest treball espiritual. És a dir, que hem de fer aquesta experiència interior i alhora intervenir en les coses i denunciar el que calgui denunciar. Jo, almenys, intento conjugar-ho.
I alhora hi ha una altra cosa que crec que també cal conjugar. Jo estic treballant en una parròquia i alhora estic dedicant-me intel.lectualment a aquests temes, perquè penso que cal conjugar la vida cristiana normal i l’estudi del fet religiós i de les religions, no dintre el món religiós, sinó des d’una perspectiva no confessional. Tot i que això segon exigeix una certa valentia en segons quins ambients: per exemple, quan vaig plantejar el tema de la meva tesi, en què volia tocar la qüestió de la litúrgia i els espais de la litúrgia, els professors d’arquitectura em van dir que no s’hi veien amb cor i m’he hagut de buscar un co-director a la Ramon Llull… Tot i que també he de dir que ara noto una actitud de més interès pel món de la religió des d’una perspectibva no confessional. És complicat, però cal trobar el llenguatge i les actituds adequades en cada un dels àmbits.
Aquests són els meus dos reptes: per una banda, tenir una vivència interior compromesa en el món, i per l’altra, treballar la religió tant a les comunitats com a fora de les comunitats.
– Com veus la situació general de l’Església?
– Aquest és una qüestió que cal lluitar-hi però que no hauria de concentrar totes les energies… caldria aprendre una mica a prescindir-ne. La qual cosa és fàcil de dir, però no tan fàcil de fer.
Tant a les celebracions com a l’Església en general cal desclericalitzar. L’Església s’ha d’obrir al món i als llenguatges del món. Jo això ho veig en particular en relació amb l’art, perquè l’Església se n’ha divorciat i en canvi podria aprendre’n molt, perquè els artistes del segle XX han fet moltes coses per commoure, per incentivar la participació, per promoure el canvi interior. I això no té cap ressò a l’Església. A les celebracions en concret hi ha massa paraules, falta temps de silenci, els espais no són adequats sinó que haurien de ser molt més propers, perquè no anem a l’església com qui va al cine a veure una pel.lícula que fan al fons de la sala…
En general, un pensa en l’Església i de fet pensa en la jerarquia. I no cal dir que aquests missatges dels bisbes espanyols i del mateix papa en què pretenen tenir el monopoli del cristianisme i ser-ne l’única veu fan mal. Per a mi, l’Evangeli és més important, i l’Evangeli no es fica en aquests temes de moral sexual. Tot el missatge de l’Evangeli és molt diferent del missatge de l’Església: és no jutjar, és no imposar un codi de lleis morals… En aquests temes, la majoria de cristians, i els joves en particular, fem el que creiem que hem de fer. Però aquesta veu dels bisbes és l’única que se sent, i sap greu veure com així es taca el missatge evangèlic, que és tota una altra cosa. Jo voldria una Església més humana, que miri les persones i no les lleis morals. I una Església disposada a acceptar la secularització, la laïcització, aquest procés general que està vivint la societat. I acceptar també la presència d’altres camins religiosos, que poden enriquir molt, perquè són camins cap al mateix Déu. No dic que calgui relativitzar-ho tot, ni fer-se una religió a la carta, sinó que l’Església ha d’estar oberta a la societat que tenim, i a la realitat que trobem a tot arreu.
– I el món, com el veus?
– Jo sóc optimista. Evidentment que els missatges que ens donen a gran escala, per exemple en el cas tan clar de la guerra de l’Iraq, el que fan és voler amagar-nos els grans interessos econòmics que hi ha darrere aquesta mena d’actuacions. Però jo cada cop crec més en la gent que fa gestos concrets per un món millor. El món ara és més fràgil, però em sembla que, per exemple, ara estem tots més conscienciats que les religions tenen un paper molt important en aquest món: és una crida a veure quines actituds prenem, a frenar els fonamentalismes, a tenir una actitud crítica i il.lustrada davant les coses.
El món està cada cop més desequilibrat entre els que ho tenen tot i els que no tenen res. I la societat és molt consumista, i això fa por de cara als nens i als adolescents, perquè estan creixent amb la idea que si no tenen el que tenen els altres són menys que els altres… Cal fer, entre nosaltres, un món més senzill, més pobre. I també més ecològic, que no és només reciclar, sinó també, i sobretot, reduir el consum i reutilitzar. I això em sembla summament important.
Josep Lligadas. Publicat al febrer del 2005

Ferran Fuguet i la constància militant

Ferran Fuguet Ros té el cristianisme i el marxisme com a punts bàsics de referència, i no els dóna per caducats ni l’un ni l’altre. President de Barcelona de la GOAC (Germanor Obrera d’Acció Catòlica, coneguda també amb les seves sigles originals en castellà HOAC), s’explica amb idees clares, que expressen bé els seus convenciments profunds i les seves ganes de viure segons aquests convenciments. Nascut a Barcelona el 24 de juliol de 1949, està casat amb Assumpció Aloy i té una filla, Laia, de 27 anys, i un fill, Pau, de 22. Treballa d’administratiu en un banc, i viu a Hostafrancs. I sembla una exemplificació d’allò de Gramsci sobre el pessimisme de la raó i l’optimisme de la voluntat.
– Com vas anar a parar a la GOAC?
– A partir d’un grup de joves. Jo estava en una coral a la parròquia de Sant Ramon de Collblanc. I com que tenia ganes de fer alguna cosa més, vaig entrar en contacte amb la gent que es movia per la parròquia, que llavors tenia com a rector en Josep Breu, i amb un capellà valencià, Santi Añó, i uns militants de la GOAC de diversos llocs d’Espanya que vivien allà i havien vingut a reiniciar el moviment a Barcelona, que aleshores estava pràcticament dissolt. Amb tots ells vaig començar a moure’m en tasques de barri, tant culturals com reivindicatives. Eren els temps de la lluita antifranquista, cap a l’any 1973 i 1974. Recordo especialment la lluita perquè el Parc de la Marquesa fos per al barri. I els militants de la GOAC, en un cert moment, em van convidar a que allò que feia per una intuïció humanista i social, ho fes reforçat des de la mirada de la fe. Em van dir: tot això que fas pot tenir un sentit més profund i amb més perspectiva. Jo potser no sabia gaire per què feia les coses, i allò em va donar sentit.
A partir d’aquí es va constituir un equip, que érem mitja dotzena de persones, entre les quals hi havia també la meva companya, l’Assun, i vam començar a fer la iniciació a la GOAC paral.lelament a la nostra tasca social i reivindicativa al barri, i també a la nostra activitat a la parròquia. A tot arreu ens presentàvem com a cristians sensibilitzats i amb consciència.
– Abans no havies tingut cap contacte cristià?
– Sí. Jo era cristià, però era un cristià diguem-ne salvatge, fruit d’un ambient juvenil en què també hi havia cristians. Perquè jo no provinc d’ambient familiar cristià. El grup que vam iniciar la GOAC era una gent que provenia de grups d’esplai més o menys cristians, i coses per l’estil, però sense gaire consistència. I la GOAC va ser un revulsiu.
– Com va anar després?
– Ens vam ficar de ple al moviment, i vam continuar vinculats a la parròquia, fins que ens vam anar casant, i es va difuminar l’equip. Quatre de nosaltres, amb els fills, vam intentar aprofundir l’aspecte de comunitat, tot i que no vam poder arribar a viure junts com hauríem volgut. Però als estius sí: ens instal.làvem en un càmping, i allò es convertia cada cap de setmana en un punt de trobada d’altra gent del moviment, amb un clima de festa, amb Eucaristia, amb moltes coses.
Aquest revulsiu que la GOAC va ser per a nosaltres va esdevenir també militància sindical i política. La meva dona es va implicar amb el MCC (Moviment Comunista de Catalunya) i amb la lluita feminista, i jo a les primeres eleccions sindicals vaig sortir elegit com a delegat a Banca Catalana per Comissions Obreres, i en això continuo des de llavors. No he deixat mai de ser delegat sindical, i si puc no ho deixaré mai. Només ho deixaria si vingués un jove de vint anys i jo li fes nosa per posar-s’hi ell. Però això per desgràcia no és així…
– Com va néixer aquest compromís sindical?
– Va ser una cosa una mica casual. A les primeres eleccions els companys em van dir que si jo em presentava ells em votaven, i ens vam presentar un altre company i jo, i vam sortir. I des de llavors que vaig anar prenent consciència del tema sindical, de lluita per la millora de les condicions de treball i de vida de la gent, incloses les meves. Aquest era l’objectiu, i juntament amb aquest objectiu hi havia la utopia: una societat sense classes. I això connectava molt amb la meva visió des de la fe.
– I ara?
– La societat sense classes continua essent part de la meva utopia. I no només a nivell estratègic, polític, sinó també com a expressió del Regne de Déu. La societat sense classes és un objectiu a aconseguir. No sé si serà demà o quan serà, però és un objectiu.
En aquest sentit és important tenir en compte una cosa. Jo sóc cristià. Però el que em va fer tenir una idea del que calia fer i cap on calia aspirar va ser, i continua essent, el marxisme. El marxisme va ser el que em va ajudar a concretar el que jo havia de fer en aquest món: a concretar la tàctica i l’estratègia per millorar les condicions de vida dels meus companys, i les relacions humanes, i l’organització social.
– En què has canviat?
– Qualsevol persona que vulgui ser oberta, canvia. Jo ara sóc un cristià més adult, i tots els valors i criteris que m’aporta la fe tenen més consistència. El bàsic i fonamental és allò de Jesús: “Estimeu-vos com jo us he estimat”, que va unit a un altre criteri que és la prioritat de la persona. Tot això és la base. Però amb la base no n’hi ha prou. Cal conèixer el món, veure com s’organitza la societat, intentar aprofundir en què ha de desaparèixer de la societat en què vivim perquè faciliti la construcció del Regne. I el marxisme em va donar un mètode d’anàlisi de la societat.
En resum, que si aquesta anàlisi l’amaneixes i farceixes amb els valors de la fe, és una bomba. Encara que després cadascú arriba fins on arriba…
– Però les coses han canviat molt… El marxisme et continua essent vàlid, ara?
– Sí, perquè em continua facilitant aquesta anàlisi. El que passa és que com tot mètode s’ha d’adequar a la conjuntura social i política. La classe treballadora no és un element estàtic, és també un element en evolució. No deixa de ser classe obrera, però és la classe obrera de les condicions actuals econòmiques, polítiques, culturals.
– Abans parlaves de la utopia. Com la definiries?
– Ho he anat comprenent en el meu procés de conversió. La utopia és el Regne de Déu. En Guillem Rovirosa, el fundador de la GOAC, per formular el sistema de vida, les condicions de vida del Regne de Déu, va escriure el “Manifest Comunitarista”. Que és simplement dir que tot en aquest món ha de basar-se en la vida en comú, en la comú unió. És el que intentem viure en la GOAC, en què hi ha l’equip com a cèl.lula bàsica, i hi ha també els diferents àmbits comunitaris en què la gent es troba, actua, assumeix responsabilitats, en funció del tarannà de cada persona. És a dir, que no s’actua en funció de les coses que cal fer, sinó en funció d’allò que més pot potenciar el tarannà de cadascú. La GOAC voldria ser com un camp d’experimentació d’aquest esperit comunitarista, per ser-ne testimonis fora del moviment.
– Parlem de com veus el món i l’Església. Per on comencem?
– Com a cristià sempre he lluitat en contra de la idea de que una cosa és el món i una altra l’Església. El món és una societat dividida en classes, i aquestes classes es reflecteixen igualment en l’Església. Per tant, per mi, són una mateixa cosa, perquè la gent de l’Església és la mateixa gent que hi ha al món, i per tant les contradiccions són les mateixes.
– Parlem del món. Com el veus?
– El món el veig molt marcat per l’imperialisme americà, que no és només el tema de la guerra, sinó també el tema dels interessos econòmics. I veig que en el Primer Món estem també en un procés de canvi, perquè aquesta promesa que ens han fet que s’anomena estat del benestar és una mentida. El Primer Món és víctima de l’engany de l’estat del benestar. I a més a sobre tenim la creu de que tot el que tenim és perquè molts altres tenen molt menys i sofreixen el fet que nosaltres ho tinguem.
Això implica una situació de permanent tensió, que no sols és política, sinó també econòmica i humana. Des del Primer Món ens hem de defensar perquè els que no tenen el que jo tinc m’ho podrien prendre un dia… Evidentment aquesta perspectiva no és la que jo defenso, però és el que hi ha en el fons de moltes actuacions. I davant d’això el que cal és buscar alternatives solidàries perquè la gent vagi prenent consciència d’aquesta realitat. Jo dins Comissions Obreres no només sóc delegat sindical sinó que estic també en el grup de Pau i Solidaritat, perquè no es tracta només de dir no a la guerra, sinó de fer adonar que hi ha gent que pateix i que aquesta consciència ens hauria de comportar renunciar a tenir algunes de les coses que nosaltres tenim.
Una tasca imprescindible en aquest moment, i en això els cristians hi tenim molt a dir, no és tant el compromís pacifista de la pau entesa com a absència de guerra, sinó entesa com una cultura que comporta una filosofia de vida en què la persona sigui la prioritat. I aquesta cultura l’hem de promoure des de la base, amb els nostres fills, al barri, a tot arreu.
– I l’Església?
– Jo sóc Església, i per tant el papa que acaba de morir és el meu papa, però això no vol dir que comparteixi el seu pensament. Aquest papa ha faciltat un reforçament dels grups d’Església més conservadors i reaccionaris, i això ho pagarem car tots plegats. No és cap broma, el fre que hi ha hagut al Vaticà II. I totes les sensibilitats com l’obrera, totes les sensibilitats de servei i entrega social, estan qüestionats en aquest moment. Es prioritza la doctrina per damunt de la comunió. I això per als creients de base és fatal, perquè ens treu llibertat, ens treu la possibilitat de viure en plenitud l’Església, de viure allò que l’Església és fonamentalment.
– Què et dóna esperança, en aquests moments?
– Algunes coses, alguns elements que sorgeixen des de la part jove de la societat. Hi ha una joventut que ve com a producte del sistema en què vivim, però hi ha una altra joventut que ve reaccionant. Que s’ocupa i es centra en un estil de vida, en uns aspectes tant culturals com polítics com socials, com eclesials també, que són els que tenen una perspectiva de millora, de futur per a la humanitat. No estem en un dels millors moments, però aquesta realitat és esperançadora.
Josep Lligadas
Publicat l’abril de 2005

Teresa Forcades, metgessa, teòloga, feminista, monja

Resulta sorprenent veure la Teresa Forcades, amb el seu hàbit benedictí i en l’escenari de la muntanya de Monserrat, dient les coses que diu. I també resulta sorprenent el seu itinerari personal, els seus atapeïts 39 anys. Teresa Forcades Vila va néixer a Barcelona, al barri de Gràcia, el 10 de maig de 1966. Llicenciada en Medicina el 1990, dos anys després se’n va anar als Estats Unitrs a fer l’equivalent del MIR, i a més es va treure la llicenciatura en Teologia a Harvard. El 1997 va entrar al monestir de les Benetes de Montserrat, va fer els primers vots el 2000 i els vots solemnes el 2003. I mentrestant s’ha tret el doctoral en Medicina, i ara està preparant la tesi doctoral en Teologia. Al monestir és, naturalment, la infermera, i també la cantora. Teresa Forcades és coneguda per les seves posicions teològiques i eclesials progressistes, amb temes com el feminisme i el diàleg interreligiós. Però resulta que els seus treballs teològics són sobre la Trinitat, cosa que d’entrada sembla més aviat abstracta i poc relacionat amb feminismes i interreligiositats. Però ella ho té claríssim: “La Trinitat és la màxima expressió de que la diversitat no és incompatible amb la unitat, sinó precisament al contrari: la condició més profunda de la unitat és la diversitat. Avui és essencial que puguem concebre la realitat última, Déu, com una realitat plural. Si no, ens surt una organització social en piràmide… no en va l’Església catòlica havia afirmat que la monarquia era la forma política més adequada a l’Evangeli! I no, és precisament al revés, i això té conseqüències per a la nostra realitat política, i familiar, i eclesial…”. Després de l’estiu sortirà un llibre seu titulat “La Trinitat avui”.

– Com veus l’Església, actualment?
– Jo hi veig un desfasament molt agut. Almenys en l’Església que jo percebo, i en la que es manifesta en els llocs més oficials. Últimament, arran de l’elecció del papa, he sentit sovint comentaris dient que els cristians, ara, ens estem acostumant ja a anar per lliure. I això té una cara positiva en el sentit de la promoció de la responsabilitat individual, però sobretot el que fa és reflectir aquesta situació de desafasament.

Jo no crec que hi hagi èpoques, o cultures, que siguin millors o pitjors que altres. Quan mirem el món, trobem el que trobem, i no podem dir que ara les coses estiguin pitjor que abans, com hi ha qui diu. Per exemple, des d’una perspectiva de dona, no estem pitjor. Fa poc vaig tenir ocasió d’anar a veure Yerma, de García Lorca, i la societat que reflecteix no és precisament gaire bona per a la realitzaciió personal de les dones (ni tampoc dels homes, tot sigui dit). Aquesta realitat ha millorat, i per a les dones ara hi ha unes oportunitats que abans no hi havia. I si parlem per exemple dels homosexuals, que fa quatre dies els tocava anar a la presó, ara no hi van, i per tant en aquest tema ningú no pot dir que hàgim perdut valors, sinó més aviat al contrari. Només qui està al capdamunt de la piràmide pot dir que les coses estan pitjor.
I el desfasament consisteix en el fet que l’Església diu que aquesta societat està malament, i cal esperar-ne una altra que estigui millor. I no, és amb aquesta societat amb qui l’Església s’ha d’entendre…

Ara que han sortit tants llibres d’entrevistes publicades amb el cardenal Ratrzinger abans de ser papa, n’hi ha un del 1996, d’un periodista alemany, que li pregunta si el seu plantejament és que el llegat de l’Església ha estat rebutjat pels fills i que ara el que cal és preservar-lo per poder-lo passar als néts. I ell diu que aquesta descripció de la situació no li sembla gens malament!

I en canvi, la meva realitat més propera, aquí al meu monestir, o la gent que puja aquí, o la que em trobo a les parròquies quan surto fora… aquesta gent també és Església, i viu les coses de tota una altra manera, i això és engrescador. Aquest estiu em van demanar d’anar a fer de traductora al Congrés d’Abats i Abadesses benedictins, a Roma, i vaig veure una manera molt plural de viure la fe catòlica. Hi ha de tot, hi ha una gran riquesa. Allà hi havia un bisbe filipí que deia que veiem la nova generació E (és a dir, la generació dels e-mails) com un problema, quan de fet, deia ell tot poèticament, “no són un problema, sinó un misteri, i hem d’escoltar la cançó que no canten”. Fins i tot quan sembla que no diuen res, la fe cristiana ha de ser capaç de descobrir les possibilitats que hi ha en ells i que estan amagades. En resum, que el que cal és anar a totes amb la realitat que tenim.

– Què passarà amb les dones, a l’Església?

– Aquest és un punt en què el desfasament és més clar. Ara es posa l’èmfasi en la complementarietat de l’home i la dona, que és la versió políticament correcta del que es deia abans: que l’home és el qui fa, i la dona complementa. Aquesta antropologia de la complementarietat, que pressuposa que cadascú té tasques diferents distribuïdes per Déu, té una conseqüència política doble: per una banda, que les dones s’han de dedicar als fills i a la casa, que és la tasca que Déu els ha encomanat; per l’altra, que els homosexuals no es poden casar, perquè no són complementaris.
Contraposada a aquesta antropologia tindríem l’antro-pologia de la gratuïtat. En la Trinitat, el Pare, el Fill i l’Esperit s’estimen perquè sí, no perquè necessitin complementar-se, sinó gratuïtament. Aleshores, ¿com podem dir que l’amor matrimonial és un sagrament de l’amor de Déu si estem dient que la parella no s’estima gratuïtament sinó per complementar-se, per donar-se mútuament el que els falta, utilitarísticament? Si s’estimen amb l’amor de Déu, vol dir que no és perquè els falti res i necessitin complementar-se. I resulta també que l’amor homosexual pot ser tan sacramental com l’heterosexual, perquè no és un tema de complementarietat sinó de gratuïtat.

– Això té també relació amb el tema de l’accés de les dones al sacerdoci.

– L’exclusió de les dones del sacerdoci s’argumenta dient que Déu ha assignat unes tasques diferents a homes i dones. I no és així. I també s’argumenta amb allò de la tradició ininterrompuda. Però quan diem tradició ininterrompuda, no estaria gens malament veure quina argumentació hi havia, darrere aquesta tradició. I era que les dones no tenien capacitat d’autonomia personal, de decisió, de propietat… No fa pas tant que les dones van començar a poder votar, que és un dels signes més visibles de la capacitat de decisió personal. Fins al 1920 no arriba el dret de vot a les dones als Estats Units! O sigui que no fa ni un segle que s’ha trencat clarament aquesta idea de la manca d’autonomia i de consistència de les dones, que les invalidava per representar Jesucrist. O sigui que si parlem de tradició ininterrompuda, estem parlat d’una base d’aquesta tradició que ja no existeix.
– També es diu que Jesucrist era un home, i que per tant la seva imatge visible ha de ser un home.
– Sí, però això seria oblidar allò que deien els Pares de l’Església dels primers temps, que deien que allò que no ha estat assumit per Jesucrist no ha estat redimit. Per tant, si Jesucrist només ha assumit la condició humana masculina, vol dir que la condició femenina no ha estat redimida. O sigui que jo, dona, hauré d’esperar una “Crista” que em redimeixi… És obvi que Jesucrist ha assumit la condició humana tant masculina com femenina. I si és així, per què una dona no pot representar Jesucrist com a cap de la comunitat?

– Però el fet és que l’Església va en direcció contrària a això que estàs dient…

– No, tota l’Església no. Jo em resisteixo a identificar l’Església amb Roma, o amb la jerarquia, o amb una part de la jerarquia. O sigui que, alhora que critiquem determinades coses, el més important és potenciar el que funciona. I si ens piquen la cresta ja ens defensarem. Però jo la veig plural, l’Església. I és important tenir clar que la pluralitat no és dolenta. Almenys això és el que jo visc en el meu monestir…

– Per què et vas fer monja?

A mi, de petita em van batejar i vaig fer la comunió, i prou. El meu pare es definia com a ateu. Vaig anar a l’escola Pau Casals, que em van transmetre uns valors cívics importants, però on l’Església era vista com una cosa obsoleta. Però després, als 14 anys, vaig anar a parar a l’escola del Sagrat Cor, i allà un dia em van donar un Nou Testament, i en llegir-lo el primer sentiment que vaig tenir va ser d’indignació: “Per què no m’ho havien explicat, això?”. I a partir d’aquí vaig començar el meu procés cap al cristianisme.
Vaig col.laborar amb la parròquia de Sant Pere Claver, també amb Cristianisme i Justícia, i el 1992 me’n vaig anar als Estats Units, per continuar els estudis de Medicina alhora que em vaig posar a fer Teologia. Jo tenia clar que aquesta era l’època del laïcat, i ni se m’havia passat mai pel cap fer-me monja. Però l’estiu del 95 buscava un lloc per poder estudiar amb tranquil.litat, i vaig venir a parar aquí al monestir de Sant Benet. I el que em va passar va ser que quan venia a les hores de pregària amb les monges, després em quedava una estona, resava… un diàleg sense paraules, sense gaire contingut conceptual… davant el Crist que hi ha al finestral de l’església… I vaig començar a pensar: “T’imagines, que tu poguessis viure aquí?”. Això va anar creixent, i em vaig comprar la Regla de Sant Benet, que comença “Escolta, fill…”, i semblava que estigués dirigida expressament a mi…
I un dia l’abadessa em crida. La vaig anar a veure pensant: “Com ho ha notat?”. I ella va i em demana que, com que era metgessa, potser els podria fer una xerrada explicant què era la sida i quina problemàtica hi havia al darrere… Vaig respirar. I vaig pensar que era l’ocasió per veure com era la comunitat per dintre, convençuda que no hi lligaria gens, i em podria treure els dubtes del damunt definitivament. Jo feia poc que havia estat sopant amb l’Enric Vilà, que aleshores estaven muntant l’Associació Cristiana de Gais i Lesbianes, i se’m va ocórrer parar una trampa a les monges, per veure com reaccionaven. Vaig decidir que en la meva xerrada apretaria amb el tema de l’homosexualitat, i que podrien tenir tres reaccions: o parlar-me de la moral oficial, o fer-se les progres per quedar bé, o dissimular. I pensava que totes tres reaccions em demostrarien que aquell no era el meu lloc. O sigui que en la xerrada els vaig explicar que una part important d’afectats per la sida eren homosexuals, i que la malaltia per a ells era més dolorosa perquè, per exemple, si eren cristians a vegades se sentien rebutjats a les parròquies, i els vaig parlar de l’Associació que estaven muntant, etc. Acabo, i aixeca la mà la Rosa Maria, que tenia 92 anys i ara ja és morta, i em pregunta: “En aquesta associació, hi ha gaires dones o tots són homes?”. I em va descol.locar. I la pregunta següent, d’una altra monja: “Però, a més del rebuig que poden tenir a les parròquies, també deu ser important el rebuig que poden tenir a les famílies, oi?”. O sigui que jo els parlava del tema de l’homosexualitat, i elles em van començar a preguntar per la realitat de les persones. I vaig concloure que aquest era el meu lloc, i dos anys després vaig entrar-hi.

– Una pregunta més per acabar. Com veus el món?

– És una cosa semblant al que he dit de l’Església. No el veig ni com una història d’èxit ni com una història de fracàs. El veig com una oportunitat, un espai per estimar, per aprendre a estimar i per a ser estimats. Hi ha una sèrie de realitats duríssimes d’injustícia, de dolor, de mala distribució dels recursos, i una sèrie d’oportunitats magnífiques en les persones, en els grups… Un lloc on l’Esperit està present amb una gran força, però un lloc, també, com diu la segona carta als Tessalonicencs, on és possible ofegar l’Esperit. I això no vol dir que sigui possible fer desaparèixer l’Esperit, però Déu n’hi do les possibilitats que hi ha d’ofegar-lo. Per tant, aquest aprenentatge d’estimar és un exercici de responsabilitat…
Josep Lligadas
(Publicat al juny del 2006)